Es tucumana, dejó el hockey después de casi 20 años y se convirtió en referente del trail running
Ernestina Cermignani cambió la lógica de un deporte colectivo por el desafío individual del trail y, en poco tiempo, convirtió esa apuesta en una historia de superación.

Resumen para apurados
Durante casi dos décadas, Ernestina Cermignani persiguió una bocha. Aprendió a convivir con entrenamientos, amistades y la adrenalina de un deporte en el que cada avance dependía de once jugadoras. Hoy, en cambio, corre sola. Ya no espera un pase ni escucha indicaciones desde el banco. Cambió el stick por los bastones, el césped sintético por senderos de montaña y los gritos de sus compañeras por el sonido de su respiración. El cambio parecía radical, pero apenas un año después de dejar el hockey, ya empezó a escribir una nueva historia: hizo podios en el trail running y acaba de terminar segunda en los 42 kilómetros de la TT by Paco García, con un tiempo de 5h35m15s, apenas detrás de Sofía De Tomaso (5h23m39s).
El hockey fue su primera escuela. Llegó a Tucumán Rugby cuando tenía apenas siete años por decisión de su mamá y allí pasó gran parte de su vida. Creció entre entrenamientos, amistades y competencias hasta convertirse en delantera de Primera. Debutó a los 17 años, compartió plantel con referentes del club, disputó torneos nacionales e incluso fue convocada a seleccionados. Sin embargo, más allá de los logros deportivos, asegura que lo más valioso fueron las enseñanzas que todavía hoy la acompañan. "El deporte me dio disciplina, compromiso y responsabilidad. El club era un lugar de mucha felicidad porque estaban mis amigas. Entrenábamos tres veces por semana y compartíamos muchísimo", recordó Cermignani.
También te puede interesar: Subió la VTV en Tucumán: cuáles son los valores vigentes y cuándo hay que renovarla
Su carrera parecía tener un rumbo definido hasta que apareció una oportunidad lejos de Tucumán. En septiembre de 2024 viajó a Barcelona para cursar una maestría en Business International. El cambio no solo implicó dejar su ciudad y su familia, sino también tomar una decisión que venía madurando hacía tiempo: no continuar jugando al hockey. "Sabía que no quería asumir la responsabilidad de entrenar todas las noches con un equipo. Quería tener otra libertad", explicó.
Pero quedarse quieta nunca fue una opción. Acostumbrada a que el deporte ocupara un lugar central en su vida, comenzó a correr casi por necesidad. Sus hermanos ya entrenaban con Rubén Gómez, un entrenador al que define como parte de su familia, y desde España empezó a seguir sus planes. Lo que al principio fue una manera de mantenerse activa terminó despertando una pasión inesperada. Durante un año construyó una base con carreras de cinco y diez kilómetros, hasta animarse a correr una media maratón en Madrid. "Él estuvo muy presente durante todo el proceso. Todos los días me preguntaba cómo me había sentido. Hizo que entrenar a la distancia fuera muy fácil", contó.
El verdadero cambio, sin embargo, no estuvo en las piernas, sino en la cabeza. Cermignani pasó de un deporte donde las responsabilidades se reparten a otro donde no existe nadie detrás de quien esconderse. "En el hockey iba a entrenar porque tenía que cumplir. Ahora, si no hago las pasadas, nadie las hace por mí. Si quiero bajar una marca, depende exclusivamente de mí", reflexionó. Esa diferencia también modificó su manera de entender el esfuerzo. "En un equipo la responsabilidad muchas veces se reparte. Acá todo depende de uno", agregó.
También te puede interesar: Realizan operativo "Rodadas" en Capital y retienen varias motocicletas
Su primer contacto con la montaña llegó casi por casualidad. Antes de regresar al país completó gran parte del Camino de Santiago corriendo, una experiencia de casi 240 kilómetros que le mostró un escenario completamente distinto al asfalto. Ya en Tucumán, Gómez la convenció de inscribirse en la competencia Extremo Tafí. Apenas tuvo tres semanas de preparación específica y nunca había corrido una competencia de trail. "Me preguntaba quién me había mandado a anotarme en una carrera cuando nunca había subido una montaña", recordó entre risas.
Aquella aventura también estuvo llena de improvisaciones. Estrenó el chaleco de hidratación poco antes de competir, utilizó bastones por primera vez durante la propia carrera y ni siquiera tenía experiencia con la alimentación en pruebas de larga distancia. Aun así, terminó tercera en su categoría. "No sabía que iba tercera. Me enteré cuando crucé la meta. Haber llegado y ver todo Tafí desde arriba fue una emoción enorme", contó.
Desde entonces entendió que el trail no consiste únicamente en correr. Hay que aprender a leer el terreno, a administrar las fuerzas y, sobre todo, a convivir con la propia cabeza. "Cuando compito entro en un estado de concentración muy alto. No pienso que faltan 32 kilómetros. Pienso en el próximo puesto de abastecimiento, en el siguiente objetivo. Estoy completamente enfocada en el presente", explicó.
También te puede interesar: El gigante de Italia que quiere llevarse a Leandro Paredes: Boca espera una oferta
Esa fortaleza mental volvió a ponerse a prueba hace pocos días en la TT by Paco García. Lideró la clasificación femenina hasta el kilómetro 30, cuando un error de recorrido le hizo sumar cerca de cuatro kilómetros extra. El reloj marcaba que estaba a dos kilómetros de la llegada cuando todavía debía completar gran parte del circuito. "Fue muy frustrante. Venía cumpliendo todo lo que había planificado y de golpe tuve que volver y empezar otra vez. Fue una lucha contra mi cabeza", reconoció. A pesar de ese contratiempo, terminó segunda en los 42 kilómetros, un resultado que confirma el crecimiento de una atleta que apenas lleva un año en la disciplina.
Paradójicamente, el hockey nunca desapareció de su vida. Sigue viendo a sus amigas del club y asegura que esa etapa fue imprescindible para convertirse en la deportista que es hoy. Pero también siente que encontró un lugar donde encaja mejor. "El trail me da libertad. Se adapta a mi vida, me obliga a cuidar el descanso, la alimentación y disfruto muchísimo entrenar. Siento que todavía puedo mejorar mucho más", afirmó la atleta de 25 años. Porque, después de tantos años buscando espacios entre defensoras, ahora el desafío es otro: encontrar el mejor camino entre las montañas. Y en ese recorrido, Cermignani ya empezó a demostrar que también sabe llegar muy lejos.
- #deportes
- #tucumana
- #dejo
- #hockey
- #despues
- #casi
- #anos
- #convirtio
- #referente
- #trail
- #running
- #tucumán


