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CURIOSIDADES
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07·Curiosidades

Fábrica de pastas y cenas gourmet: la propuesta que llegó a Funes de la mano de Yanina Botti

La emprendedora abrió en Funes la marca Fortunata, un local de pastas que une producción artesanal y alta gastronomía. Eligió a Paco Matar como chef del espacio.

Fábrica de pastas y cenas gourmet: la propuesta que llegó a Funes de la mano de Yanina Botti
Fábrica de pastas y cenas gourmet: la propuesta que llegó a Funes de la mano de Yanina Botti

La emprendedora abrió en Funes la marca Fortunata, un local de pastas que une producción artesanal y alta gastronomía. Eligió a Paco Matar como chef del espacio.

Por Azul Martínez Lo Re

Foto: Leonardo Vincenti / La Capital.

Yanina Botti está al frente de la casa de pastas Fortunata en Funes. Eligió a Paco Matar como chef del emprendimiento.

A lo largo de los últimos años Funes se consolidó como una ciudad con una fuerte impronta comercial. Al calor de su crecimiento demográfico y constructivo, fue captando el desembarco de marcas de diversos rubros que apuestan al Jardín de la Provincia para crecer y ampliar su público. Pero también es receptora de nuevos proyectos que deciden ver la luz en una ciudad en plena expansión, donde la apertura de barrios privados trajo consigo un perfil de cliente que busca nuevas experiencias, con alto valor agregado.

Ese es el caso de Fortunata, la nueva apuesta gastronómica de la emprendedora Yanina Botti quien eligió al chef rosarino Paco Matar para que esté a cargo de la cocina del lugar. El emprendimiento abrió sus puertas en la esquina de Galindo y Fuerza Aérea una semana atrás y propone un formato poco habitual para la ciudad: una fábrica de pastas artesanales y productos italianos en planta baja, complementada por un pequeño restaurante para cenas exclusivas que funcionará en el piso superior.

En diálogo con Negocios de La Capital, Yanina, responsable de la gerencia de Fortunata, explicó que la apertura se pensó de manera escalonada. La primera etapa está enfocada en la fábrica de pastas, cuya recepción superó las expectativas y solo durante el primer fin de semana de actividad agotó toda la producción en pocas horas. "La idea fue enfocarnos primero en las pastas para aprovechar esta época del año y, al mismo tiempo, contar con el tiempo necesario para desarrollar la propuesta gastronómica del restaurante, que abrirá sus puertas en primavera, entre septiembre y octubre", señaló Botti.

Yanina tenía ganas de dar un paso profesional en la gastronomía y llevar a Funes una propuesta diferente. Si bien contaba con el capital para realizar una inversión a tono con sus expectativas, le faltaba sumar a un integrante con know how en el rubro. Fue entonces cuando aprovechó el vínculo que tenía ella y su familia con Matar, quien se desempeñaba como chef en su domicilio, para proponerle que se incorpore al proyecto y liderar la grilla culinaria de este nuevo espacio.

El local tiene dos pisos ya que además del local de pastas, en la parte alta montarán un restaurante para pocos cubiertos.

En el verano comenzaron con la búsqueda del local y aunque en un principio evaluaron instalarse en el casco histórico de Funes, finalmente se inclinaron por un espacio ubicado en la esquina de Fuerza Aérea y Galindo, en el ingreso a la ciudad. Esta decisión estuvo impulsada por la posibilidad de aprovechar la cercanía a barrios privados como San Marino y San Sebastián. "Estamos en la entrada a Funes, una zona que viene creciendo en movimiento comercial, justo al lado nuestro se va a instalar un bar y también van a poner un shopping. Nos pareció una buena zona, para llegar a un segmento ABC1 y al mismo tiempo, nos dejaron intervenir en el armado del local que estaba en plena obra cuando lo fuimos a ver", señaló Botti.

A lo largo de su carrera, Matar pasó por las cocinas de lugares como el Metropolitano y de la cadena hotelera Solans, además de ganar experiencia internacional durante su estadía en Madrid, donde trabajó dos años en Nicoletta, un espacio especializado en cocina italiana. Su último proyecto fue Planta Baja, el restaurante de cenas por pasos que se ganó un lugar destacado en la escena gastronómica rosarina y que cerró sus puertas para dar paso a este nuevo desafío.

El chef confió que hacía tiempo quería dedicarse a la industria de la alimentación y todo lo relacionado a elaboraciones en serie, por eso surgió la idea de abrir una fábrica de pastas e incluir un pequeño restaurante. "La producción que estamos realizando es de casi 800 kilos por día, hoy estamos con dos turnos activos de preparación y queremos sumar un tercer turno. La realidad es que tenemos mucha tecnología para desarrollar más cantidades y algo que quiero destacar es que nuestras pastas se hacen con la mejor harina y materia prima", señaló Matar.

Entre las especialidades de la casa se destacan las pastas frescas, entre ellas tagliolini, tagliatelle y fettuccine. A estas opciones se suman variantes realizadas con masas especiales de espinaca, remolacha y tinta de calamar, además de ñoquis de papa, espinaca y zapallo. También incluye una amplia variedad de pastas rellenas, como ravioles de ricota y nuez; de picaña y espinaca; y de ricota y espinaca. Entre los sorrentinos se encuentran variedades como zapallo y mozzarella, y los clásicos de jamón y queso. Sin embargo, la oferta es dinámica y está en constante evolución. "La idea es incorporar nuevos sabores y algunas pastas más gourmet en cantidades limitadas", explicó Matar.

Proyectan sumar a la elaboración artesanal del local empanadas, pizzas y tartas.

Otro de los diferenciales del emprendimiento es la incorporación de una máquina extrusora, utilizada para la elaboración de pastas secas. Gracias a esta tecnología producen variedades como penne rigate, rigatoni y fusilli, conocido popularmente como "tirabuzón". Según adelantó Matar, el objetivo es sumar nuevos moldes para ampliar la variedad de formatos y continuar enriqueciendo la propuesta gastronómica. La oferta se complementa con otros productos como una línea de salsas listas para usar, envasadas al vacío y diferentes postres. Además, el local comercializa una selección de productos italianos importados, entre ellos salsas picantes y aceite de oliva extra virgen.

En estos primeros meses, Fortunata funcionará de lunes a sábado de 9 a 13 hs y de 16 a 20 hs y los domingos de 8 a 14 hs. Restará aguardar a que el restaurante se ponga en marcha para que despierte el movimiento nocturno. "La idea es que sea un restaurante tradicional muy bien atendido, con buenos vinos y coctelería, pero que la gente vaya y se sienta como en su casa, ofreciéndoles porciones abundantes. No vamos a tener una carta extensa, pero van a poder probar nuestras variedades de pastas y también carnes y pescados", sostuvo Matar.

Por Facundo Borrego

Por Pablo Mihal

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