LA GACETA, en Miami: dejó Cuba hace cuatro años y trabaja en una estación de servicio para mantener a sus hijos a la distancia
Los enviados especiales de nuestro diario conocieron la historia de Lili, una inmigrante que llegó a Estados Unidos en busca de un futuro mejor.

Resumen para apurados
Una simple parada para cargar combustible terminó convirtiéndose en una de las historias más conmovedoras de la cobertura del Mundial 2026. Mientras el equipo de LA GACETA descubría cómo funciona el sistema de autoservicio en una estación de servicio de Miami, una modalidad cotidiana en Estados Unidos pero todavía poco habitual para muchos argentinos, apareció Lili, una mujer cubana que hace poco más de cuatro años dejó su país para empezar de nuevo.
Con una sonrisa y la amabilidad de quien está acostumbrada a ayudar a los clientes, explicó el procedimiento: cada conductor paga con tarjeta directamente en el surtidor, elige el tipo de combustible y realiza la carga sin intervención de un empleado. "Acá cada persona carga su propia gasolina. Si paga afuera, lo hace con la tarjeta en el surtidor; si paga adentro, primero debe indicar el monto que quiere cargar", contó a nuestro diario.
También te puede interesar: La Corte ratificó que Cristina Kirchner y los demás condenados en la causa Vialidad deberán devolver $685.000 millones
Pero detrás de esa explicación cotidiana había una historia mucho más profunda. Lili llegó desde Cuba hace cuatro años y tres meses. Su objetivo fue claro desde el primer momento: encontrar un futuro mejor para ella y, sobre todo, para sus hijos. "La situación en Cuba era muy difícil y ahora está todavía peor. Faltan alimentos, hay cortes de electricidad y también problemas con internet", relató.
Su viaje fue a través de México y, desde entonces, comenzó una nueva vida en Miami. Sin embargo, el costo personal ha sido enorme. Hace cuatro años que no puede abrazar a sus hijos. Y aunque mantiene contacto mediante videollamadas cuando la conexión en la isla lo permite, reconoce que la distancia es el sacrificio más duro de todos.
"Todo lo que hago es por ellos. Trabajo, les envío dinero para la comida y para todo lo que necesitan", expresó con emoción. Su mayor deseo es que esa separación termine pronto. Confía en que, una vez resueltos los trámites migratorios, sus hijos puedan reunirse con ella en Estados Unidos durante el próximo año.
También te puede interesar: Los socorristas continúan trabajando sin descanso
Lili vive en una zona de Miami con una fuerte presencia de la comunidad cubana. Allí asegura que es posible encontrar comidas típicas, dulces y muchas costumbres que ayudan a mantener vivo el vínculo con su tierra natal.
Sin embargo, su presente ya está completamente enfocado en construir una nueva oportunidad para su familia.
La llegada del Mundial transformó a Miami en una ciudad atravesada por distintas culturas y nacionalidades. Para Lili, sin embargo, hay un nombre que sobresale por encima de todos. Cuando le preguntaron por la Selección argentina, respondió sin dudar. "El mejor es Messi", afirmó entre risas, antes de contar que su hijo también es un gran admirador del capitán argentino.
- #deportes
- #dejo
- #cuba
- #hace
- #cuatro
- #anos
- #trabaja
- #estacion
- #servicio
- #para
- #mantener
- #sus
- #hijos
- #distancia
- #tucuman


