Luz verde para Caputo, el endeudador serial: insólita nota de las calificadoras
La baja del riesgo país y la mejora de la calificación de la deuda argentina abren la puerta a nuevas colocaciones en el exterior. S&P y Fitch ofrecen una lectura optimista de una economía con reservas netas negativas, inflación…

Dos indicadores, difundidos en los últimos días de la semana que terminó, ofrecieron un poco de respiro al agobio libertario frente a los datos económicos.
El riesgo país bajó de los 500 puntos y la tasa de inflación subestimada del INDEC marcó el 2,1%.
El primer índice, que el viernes cerró en 437 puntos, abre las puertas a un nuevo ciclo de endeudamiento externo en el mercado voluntario de crédito.
La caída del riesgo país se aceleró con el anuncio de que la calificadora Standard & Poor’s mejoró la nota de la deuda externa.En tanto, la reducción en el ritmo de crecimiento de los precios generales permite al equipo económico prometer que se ha retomado un período de desinflación.
Resulta notable que la evaluación de S&P -—que los inversores consideran para tomar decisiones— ignore que el IPC es un indicador intervenido por Milei, porque el gobierno frenó la difusión de otro índice actualizado.La diferencia entre el viejo y el nuevo índice desde diciembre del 2023 asciende a 12,3 puntos porcentuales adicionales, según el cálculo de los economistas del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
Esta brecha altera la evolución de otras variables macroeconómicas y, por lo tanto, el análisis de la situación económica.
Ante el riesgo de que el ministro Luis Caputo —quien se ha ganado el título de mayor endeudador serial de la traumática historia de la deuda argentina— arroje a la economía a otra aventura de endeudamiento externo descontrolado, es necesario precisar qué hacen las calificadoras de riesgo y cuáles son las observaciones críticas sobre su comportamiento.
Qué dice la calificadora Standard & Poor’sPrimero, conviene detallar los principales puntos del informe con el que S&P Global Ratings fundamentó la mejora de la calificación de la deuda argentina a largo plazo en moneda extranjera, que pasó de CCC+ a B-.
El argumento central es la reducción significativa de las vulnerabilidades macroeconómicas.
La calificadora destacó la mayor capacidad del país para enfrentar los vencimientos de deuda durante este año y el próximo.
Para defender la nueva nota, Standard & Poor’s afirma que se han consolidado los superávits fiscales mes a mes; que se registra una recuperación paulatina de las reservas internacionales por parte del Banco Central; que se desacelera la inflación; que mejora el acceso a financiamiento público y privado; y que, por todo esto, se reduce sustancialmente la probabilidad de que el país necesite reestructurar sus compromisos de deuda a corto y mediano plazo.
https://www.eldestapeweb.com/economia/se-van-multinacionales-y-llegan-marcas-internacionales-2026610057Los fundamentos de esta evaluación son controvertidos.
Las cuentas fiscales están cada vez más estrechas, con debilidad en la recaudación tributaria en términos reales y presiones para aumentar el gasto público.
El Banco Central desaceleró la compra de dólares y, pese a la fuerte intervención en estos meses, las reservas netas siguen en terreno negativo, de acuerdo con la metodología de cálculo del FMI.
La tasa de inflación frenó la suba, pero sigue con un piso elevado del 2,0% mensual, pese a que se mantienen pisados el tipo de cambio oficial y los salarios.
La consultora Empiria destaca que la inflación subyacente se mantiene en el 2,3%, indicador que mide el aumento de los precios de bienes y servicios excluyendo los elementos más volátiles de la economía, como los alimentos no elaborados y la energía.
Esto permite observar la tendencia real y estructural de los precios a mediano y largo plazo.
El frente financiero es el único en el que S&P no exprime los datos para justificar la mejora de la calificación.
La colocación de deuda privada y pública ofrece un espacio de respiro a un modelo que, pasados 30 meses de gestión liberal-libertaria, no logra consolidar un entorno de estabilidad ni de crecimiento económico general y sostenido.
La opinión de Paul Krugman sobre las calificadorasEn el mundo de las finanzas actúan empresas, como las calificadoras de riesgo, que serían expulsadas del mercado si no estuvieran socialmente aceptadas y su institucionalidad no fuera admitida por el poder.
El premio Nobel de Economía Paul Krugman escribió, al analizar el origen de la crisis financiera global de 2008, que para muchos puede ser “reconfortante pretender que la crisis financiera fue causada solamente por errores.
Fue, en gran parte, el resultado de un sistema corrupto.
Y las calificadoras de riesgo fueron parte de esa corrupción”.
Otra calificadora, Fitch Ratings, actuó en sintonía con S&P y también elevó la calificación de la Argentina de CCC+ a B- con perspectiva estable.
De hecho, Fitch fue la “punta de lanza” al adelantarse y otorgar la mejora un mes antes que S&P.
El argumento general de Fitch es que el país logró un equilibrio fiscal estructural y una mejora en sus balances externos, lo que aleja el riesgo de un default en el corto plazo.Estas agencias —otra de ellas es Moody’s— comenzaron como “investigadores de mercado” para que los inversores pudieran evaluar la posibilidad de comprar bonos emitidos por empresas.
Esa tarea se transformó en algo diferente: las agencias empezaron a ser contratadas por firmas y bancos para que brindaran un sello de aprobación.
Este sello “llegó a jugar un papel central en el sistema financiero en su conjunto, especialmente para los inversionistas institucionales como los fondos de pensiones, que comprarían los bonos si y sólo si recibieran la codiciada calificación AAA”, explica Krugman.
También dice que “era un sistema que parecía digno y respetable en la superficie.
Sin embargo, produjo enormes conflictos de interés”.
Bancos y empresas que colocaban deuda podían elegir entre las principales calificadoras para obtener una nota AAA.
Para incrementar su propia facturación, esas agencias aceptaban las condiciones del emisor y relajaban las normas de evaluación.
La Argentina de Milei no es el mercado estadounidense de hipotecas subprime y una emisión de deuda soberana no es un paquete de activos financieros estructurados.
Pero la advertencia de Krugman es oportuna de rescatar.
El sello de una calificadora prestigiosa puede abrir la puerta a negocios que luego adquieren una dinámica propia.
La mejora de la nota argentina no solo describe una coyuntura financiera más favorable.
También amplía el universo de compradores potenciales de bonos y acerca la posibilidad de un nuevo ciclo de colocaciones en el exterior.
Este eventual alivio financiero no prueba que exista solidez macroeconómica.
Qué dice Joseph Stiglitz acerca de las calificadoras Otro premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, también cuestiona el poder de las calificadoras de riesgo en el mercado financiero.
Una de las principales contribuciones de Stiglitz al pensamiento económico fue demostrar que los mercados no funcionan con información perfecta.
Quien busca financiamiento conoce mejor su verdadera situación que quien le presta el dinero.
En teoría, las calificadoras deberían reducir esa asimetría, investigar la solvencia de empresas y países y ofrecer a los inversores una señal confiable acerca del riesgo que enfrentan.El problema aparece cuando la agencia es contratada y pagada por aquel a quien debe examinar.
Stiglitz advierte que ese modelo contiene un incentivo perverso.
Las calificadoras pueden terminar ofreciendo una certificación conveniente para el cliente en lugar de una evaluación rigurosa para el inversor.
El sello de aprobación deja entonces de ser una mirada independiente y se transforma en un producto financiero con valor comercial.https://www.eldestapeweb.com/economia/el-combo-explosivo-de-atraso-cambiario-y-expectativas-de-devaluacion-2026670533La crisis global de 2008 expuso las consecuencias de ese mecanismo.
Stiglitz, al igual que Krugman, cuestionó la alquimia que convirtió hipotecas tóxicas en títulos presentados como activos seguros para bancos y fondos de pensión.
Las calificadoras no redujeron la opacidad del sistema, sino que contribuyeron a incrementarla.
Sin su aval, sostuvo, la burbuja financiera no habría alcanzado semejante dimensión.El economista incluso utilizó a la Argentina de los '90 como ejemplo de los daños que puede causar una medición distorsionada.
No hablaba del gobierno de Milei, pero su advertencia conserva vigencia.
Una evaluación de riesgo basada en indicadores que no reflejan plenamente la evolución de los precios, en una lectura complaciente de las reservas y en la sobrevaloración de la solidez fiscal ofrece una imagen parcial de la economía.Luz verde para Caputo, el endeudador serialLas calificadoras no se limitan a evaluar la deuda de empresas y de países.
Sus decisiones modifican el escenario que pretenden describir.
Una mejora en la nota habilita la compra de bonos por parte de fondos institucionales, incrementa la demanda de esos títulos, reduce el riesgo país y facilita nuevas colocaciones.
La calificación tiene, por lo tanto, un efecto concreto sobre la capacidad de endeudamiento.El viceministro de Economía, José Luis Daza, celebró que, después de las decisiones de Fitch y S&P, fondos internacionales quedaron habilitados para invertir en bonos argentinos.
El equipo económico necesita regresar al mercado internacional de crédito, las calificadoras ofrecen una lectura optimista de una economía todavía frágil y los grandes fondos reciben la señal necesaria para volver a prestar.
La trágica historia de la deuda argentina obliga a formular la siguiente pregunta: ¿la mejora de la nota servirá para consolidar una economía sostenible o será la luz verde para otra aventura de endeudamiento externo?
La respuesta surge sola cuando Caputo, el endeudador serial, es el protagonista.
- #economia
- #luz
- #verde
- #para
- #caputo
- #endeudador
- #serial
- #2026614056
- #buenos aires + caba


